LA MARISCAL ,
dónde estamos y a donde vamos. Territorio, Innovación política y participación ciudadana
Durante mas de diez años, la comunidad organizada de La Mariscal, ha venido aprendiendo acerca de participación ciudadana y trabajando en evitar que la falta de políticas municipales apropiadas y la falta de pertenencia e identidad desintegren totalmente este barrio de tradición de la capital quiteña. Desafortunadamente, los resultados fueron desalentadores año tras año, con lo cual hubo una suerte de rendimiento de los propietarios originarios, y es así como muchas de las mas hermosas propiedades de Quito, pasaron a manos de inversionistas de ocasión y también en un alto porcentaje, estas propiedades han sido destruidas y convertidas en tugurios. De tal manera que esta tugurización, resulto en convertir a La Mariscal en la zona roja por excelencia en la mente del quiteño, y al mismo tiempo, en caldo de cultivo para las ambiciones inmensas de un sistema municipal clientelar y que bien conoce las bondades para la corrupción que ofrece una zona repleta de negocios ilegales, sin orden territorial adecuado y por tanto sin permisos de funcionamiento. Sin embargo, una suerte de magia que le es natural a La Mariscal, sumado al esfuerzo sostenido de algunos comerciantes de primera, de residentes que se negaron a huir y esfuerzos particulares de funcionarios municipales re-ingeniados, han mantenido el interés del turista por este barrio; A pesar de no aparecer en prácticamente ninguna campaña de captación turística oficial ni de país ni de ciudad, el turista la conoce y se enamora de ella. Nuevos tiempos han llegado, y están aquí para quedarse y seguir. Hace algunas semanas fue publicado en el Registro Oficial, la ordenanza que regula los usos de suelo en La Mariscal, es decir ha llegado un ordenamiento territorial que es acorde a la realidad y deja establecidos los qué s y los dónde s. Esta ordenanza significa un inmenso avance para esta comunidad. Ahora bien, esta ordenanza sigue sin ser una solución completa si no existe otro eje que controla la calidad de los qué s y dónde s. El tema de calidad, es sustancialmente subjetivo, por tanto necesita ser altamente parametrizado, contemplando tanto aspectos técnicos como estéticos. Tiene que ver con: qué quiere ser La Mariscal, cómo se quiere ver?. Y las respuestas a estas preguntas no pueden venir sino del propio corazón de sus idóneos habitantes, a través de la participación genuina, madura, responsable y dispuesta a co-administrar; Caso contrario, si no entendemos esta responsabilidad histórica de mantenernos unidos, consensuando sobre nuestros imaginarios, negociando con inteligencia y de forma inclusiva en vez de exclusiva, la calidad, la oportunidad, el esfuerzo sostenido, quedará en manos de los funcionarios de turno que a su mejor criterio, interés y discrecionalidad decidirán la suerte de este diamante por pulir que es La Mariscal. Para ello se ha delineado sin saber, entre reuniones formales, informales, reuniones de esquina, y a través de unir puntos de vista de miembros organizados en asociaciones e individuos todavía no asociados pero partícipes, un plan que ha consistido en encontrar cual debe ser el vehiculo que nos lleve a la pintura final de la Mariscal que consensúa las diversas opiniones. El vehiculo ha sido encontrado, y no es otro que entender y ejecutar lo planteado por el señor Alcalde Paco Moncayo, en su plan maestro para la lograr la gobernabilidad democrática en la ciudad de Quito. Ciudad global con gobierno local; La traducción de esto no es más que una institución municipal rediseñada, con nuevo modelo organizacional que instrumente las vías a la participación ciudadana: madura, responsable y dispuesta a co-administrar. Dónde la participación ciudadana es un método de gobierno y no un instrumento que se usa y se desecha. Y por supuesto un ordenamiento territorial acorde con los tiempos. En la Mariscal, existe tal comunidad de alto nivel intelectual, lista a participar; Existe también un orden territorial como ya se mencionaba anteriormente a través de la nueva ordenanza de uso de suelos y otras definiciones, pero desafortunadamente no existe el otro eje vital, es decir la institución municipal que se ocupa de nuestros espacios no ha logrado ejecutar el “ Programa de Desarrollo Institucional” ; La nombrada reingeniería no llego a termino, o tal vez, los funcionarios a cargo de ejecutar no han sabido o no han querido abrir sus puertas a las bases de una ciudad moderna y siguen a la vieja manera neo clásica gobernando funcionalmente en vez de territorialmente, siguen gustando del clientelismo, siguen abarcando hasta ya no poder y siguen usando el criterio propio para planificar, presupuestar y ejecutar. La voluntad política del Señor Alcalde de Quito, la constancia y preparación de la comunidad y la inclusión de todos, de un imaginario compartido, van a producir en las próximas semanas las condiciones para que La Mariscal tenga sus propios planes articulados de planificación, ejecución y presupuestación, acordes con la zona mas importante de interés turístico especial de la ciudad de Quito, de esta forma se ordenará legalmente la constitución permanente de un instrumento administrativo intermedio que será el instrumento de mediación que simplifica el eje faltante y que hará viable la tan ansiada y posible gobernabilidad democrática en La Mariscal. Esta comunidad esta destinada al arte, y por tal razón pronto y a través de estos procesos hará visible al propio y al visitante, lo que hasta ahora era invisible, pondrá a la vista un diamante posible. Luego, y una vez que exista este instrumento, la velocidad del cambio será meteórica, la acción municipal se potenciará, la valoración de los esfuerzos del comerciante, del residente y del propietario se multiplicarán y la ciudad habrá recuperado parte de su corazón. Los temas que hoy nos agobian de seguridad, control, facilidades de infraestructura y otros, serán mucho mas manejables y los resultados serán visibles y cuantificables. Finalmente, será importante que los lineamientos de este instrumento mediador se mantengan actualizados, que se entienda claramente que esta barrio, cada calle, cada esquina es un ser vivo, porque vivos son sus residentes y visitantes, y si así se lo lograra nunca pasará al olvido, se monumentalizará a La Mariscal. |